¿Qué es una hipoteca en UDIS?

Las unidades de inversión, conocidas como UDIS, fueron creadas en 1995 por el Banco de México para darle solución a la crisis económica, que se reflejó en una considerable devaluación del peso frente al dólar y en la inflación, es decir, el aumento en el índice de precios al consumidor. Las UDIS fueron pensadas principalmente para ayudar a pagar a los deudores sus créditos hipotecarios mediante la disminución de las tasas de interés y, en consecuencia, a que los bancos recuperen su cartera vencida. La idea era también promover la compraventa de inmuebles.

El valor de estas unidades, que es establecido por dicho Banco, no tiene una paridad con el peso, aunque su valor se determina con el de la moneda nacional, al igual que se hace con una moneda extranjera como el dólar o el euro. Sin embargo, el valor de las UDIS se fija de acuerdo con la inflación. Como analogía, las hipotecas en UDIS son similares a las hipotecas en salarios mínimos, cuyo valor se ajusta cada cierto tiempo.

Así, las UDIS resultaron para muchos una aliviadora medida de rescate financiero tras la crisis ocurrida por el “error de diciembre” de 1994, pues contrarrestaban la excesiva devaluación del peso frente al dólar y las elevadísimas e impagables tasas de interés. Pero ahora, lejos de aquella crisis y con una economía más estable, ¿en qué se han convertido las hipotecas en UDIS?

En primer lugar, hay que considerar que el valor de las UDIS es, actualmente, cinco veces mayor. Al principio una UDI equivalía a un peso, mientras que actualmente ronda los cinco pesos.

Esto da una idea de que cómo estas unidades han aumentado su valor en casi dos décadas. De hecho todo apunta a que actualmente una hipoteca en UDIS es bastante cara. De acuerdo con la información publicada en el blog de Fernando Soto-Hay, director de Tu Hipoteca Fácil, la hipoteca en UDIS ya no es nada recomendable.

En primer lugar, la mayoría de los plazos de crédito en UDIS son mayores de 20 años, lo cual implica mayor pago de intereses. En segundo lugar, los primeros quince años del pago del crédito se amortiza muy poco capital, pues con la hipoteca en UDIS se pagan casi puros intereses, comisiones y seguros durante este periodo inicial, por lo cual parece que el pago del inmueble “no avanza” o se alarga el plazo acordado originalmente para liquidar la deuda, aun cuando se paga puntualmente. Por otra parte, el valor de las UDIS aumenta, lo que se evidencia al convertir la deuda en pesos, pero este valor no se integra a la amortización de la deuda. En cierta medida, con el aumento del valor de las UDIS la deuda, convertida en pesos, también aumenta, aunque en UDIS parezca reducirse lentamente.

Al inicio las UDIS se “vendieron” como una opción de liquidación con tasas más bajas y fijas de interés, sobre todo frente a los certificados de Tesorería, conocidos como CETES (30% frente a 100% de interés, respectivamente); sin embargo, poco se consideraba a largo plazo el aumento de la deuda que se debe a la actualización –es decir, aumento– del valor de las UDIS.

De esta manera, las UDIS resultan ahora más caras que los créditos hipotecarios, en pesos, que ofrece actualmente la banca comercial, los cuales tienen muy bajas tasas de interés en comparación con años anteriores. De este modo, la situación es de las hipotecas en UDIS es muy distinta por lo que la recomendación del propio Fernando Soto-Hay, para los que aún pagan este tipo de hipotecas, es cambiar lo antes posible a pesos, en la banca comercial, procurando disminuir el plazo del crédito. Este cambio –advierte–, es más fácil si se tiene un buen historial crediticio.

 

Imagen tomada de: aprendizajedebolsa.blogspot.mx

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