Checklist para una mudanza

 

Mudanza: una de las acciones en las que 7 de 10 veces algo se olvida o, peor aún, se pierde en el camino. A continuación te presentamos una serie de consejos para que esto no suceda y puedas hacer de tu nuevo espacio un hogar lo más rápido posible. No dejes todo para el último momento ya que eso hará que, tal como la ley de Murphy lo indica, si algo puede fallar, fallará. Con un poco de organización, mudarse no será un proceso angustiante. La mejor forma de no olvidar nada es hacer una lista en la que se pueda marcar cada uno de los pendientes.

El secreto del éxito en la mudanza se encuentra en organizarse semanas antes del día exacto en que todo se transportará. Con base en una buena administración de tiempo y a través de una lista todo saldrá bien. Algunas de las cosas que necesitas contemplar son:

  • Planea con anticipación, de lo contrario todo será un caos.
  • Si es una mudanza grande, contrata con tiempo un servicio de mudanza. No lo hagas de un día para otro. Ponte en contacto mínimo con 15 días de anticipación y cotiza diversos servicios. Contrata el que más se adecue a tu presupuesto, expectativas o necesidades.
  • Debes preguntar el costo, de acuerdo con las características de lo que te vas a llevar a tu nueva casa, ya que el presupuesto se basa principalmente en la cantidad de muebles, si existe o no un elevador, si hay que “volar” los muebles por el techo o la ventana, cuántos aparatos de línea blanca se transportarán, si los muebles son pesados, si hay que desarmarlos o demás situaciones que implican trabajo rudo.
  • Antes de comenzar a empacar, realiza un inventario de todos los objetos que mudarás. Si eres paranoico del orden y la perfección de tus muebles y objetos, puedes tomarles fotos por si debes reclamar algún rayón o imperfecto.
  • Una mudanza, también es el momento ideal para deshacerse de objetos, ropa, muebles y demás artículos que no usas. Eliminar las cosas innecesarias se puede hacer a través de una venta de garaje, internet, obsequiar objetos y, en última instancia, desechar.
  • Para organizar esta selección de cosas que se quedan, cosas que se van, puedes comenzar por vaciar y limpiar closets, libreros y recámaras. Ten en cuenta el espacio de tu nuevo hogar. Eso te permitirá no convertirte en un acumulador.
  • Revisa los alimentos y productos de tu hogar que debes consumir antes de mudarte. Ve vaciando poco a poco la alacena y consumiendo los productos de limpieza, para que corras el riesgo de que se tiren, aplasten, quemen o manchen y arruinen tus pertenencias.
  • Haz una lista de personas y oficinas a las cuales debes notificar tu cambio de domicilio, tal como la oficina de correos, tu cuenta de teléfono, el sistema de televisión por cable, la cuenta de internet, bancos y demás servicios con los que cuentas.
  • Una semana antes de mudarte, asegúrate de que tu nuevo hogar cuente con los servicios esenciales: tuberías, servicio de agua, gas y electricidad.
  • Limpia cortinas y sábanas antes de empacarlas.
  • Consigue cajas y demás artículos para empacar los objetos delicados (platos, vasos, artículos de vidrio). Te será muy útil contar con papel burbuja, masking tape, marcadores y organizar todo a través de iniciales o habitaciones. Es mejor no escribir el contenido de las cajas; así evitarás la desaparición de tus posesiones. Marca el equipaje frágil.
  • No apiles los platos, es mejor guardarlos de lado y con plástico o papel que llene los espacios vacíos.
  • No cubras los muebles con adhesivos directamente. Esto arruinará los acabados.
  • La ropa se puede guardar en bolsas de plástico o en maletas.
  • No empaques productos flamables como aerosoles, productos de limpieza y demás.
  • Cuenta las cajas y haz una lista conforme las vayas empacando para tener un registro a la hora de desempacar.
  • Guarda todos los documentos importantes en carpetas.
  • Guarda los objetos de valor en una caja fuerte o en un lugar seguro.
  • Haz un equipaje con los objetos que necesites durante la primera semana. Estos podrían ser ropa, computadoras, lámparas de emergencia o herramientas. Poner en orden el nuevo sitio te llevará tiempo.
  • Empaca una caja con comida que no necesite refrigerarse: latas, condimentos y demás.

El día de la mudanza, se paciente. Un largo, cansado y, posiblemente, estresante día comienza. Asegúrate de no olvidar nada, recorre tu casa (antigua) habitación por habitación y carga tu lista de equipaje, será tu guía.

Lleva efectivo contigo. Ten en cuenta que habrá gastos, como comida, transporte. También lleva a la mano otros artículos como focos y cosas que cambiar o reparar. (Incluye estos gastos en tu presupuesto de mudanza). A través de estos consejos, el día de mudarse será más organizado. No es cosa fácil, pero… ¡eh, tienes una nueva casa y un nuevo ciclo por comenzar!

 

Texto: Mariana Mata

Foto: Shutterstock

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